lunes, 6 de junio de 2016

LA PUNTA DE LA MADEJA


Julián Parra Ibarra

Una de las cosas más odiosas luego de un tropiezo –o fracaso, como se le quiera ver-, es que alguien llegue y te diga ‘te lo dije’, y aunque suene petulante–decían los antiguos que elogio en boca propia suena a vituperio-, pero a través de esta columna lo dijimos hasta el cansancio en su momento, que Jorge Herrera Caldera, el (todavía) gobernador de Durango solamente tenía dos opciones: o avalaba la candidatura de la lagunera Lety Herrera a la gubernatura, o iba a terminar por entregarle el poder a la Oposición.

Finalmente prefirió pasar a la historia como el  gobernador que tras un reinado de casi 90 años del PRI en la entidad perdiera por primera ocasión la gubernatura, antes que permitir que una lagunera –y además mujer- pudiera sucederle en el puesto.
Cero y van dos estados en los que la dirigencia priista nacional ha desplazado candidaturas naturales de su partido para imponer a las favoritas del gobernador saliente, y en ambos casos el tiro les salió por la culata: Ivonne Álvarez en Nuevo León, y Esteban Villegas Villarreal en Durango. Ahí le encargo cómo le está yendo a Rodrigo Medina, y lo que le espera a Herrera Caldera.

Al revés volteado
Hace seis años, José Rosas Aispuro parecía que tenía todo controlado para ganar las elecciones a Jorge Herrera Caldera, pero en la recta final quiso poner mayor énfasis en la zona de la capital del estado, y descuidó el área de La Laguna, y fue en éste territorio en que el priista construyó su triunfo y su llegada a la gubernatura.

Seis años después, ahora al candidato del PRI le vendieron la idea que todo se iba a resolver en La Laguna, por lo que centró la mayor parte de su campaña en la Región, y descuidó la zona de la capital por dos aparentes razones: porque allá era su territorio de donde venía de ser alcalde, y porque allá operaba su padre político, lo que presumiblemente le garantizaba que no tendría mayores contratiempos. Pues ahora la derrota priista se tejió en el que se supone que era el terreno sobre el que tenían mayor control, el candidato y el Gobernador.

Ni cómo echarle la culpa
Aunque hubo quien tenía la intención de ‘colgarle el muertito’ de la derrota a la virtual alcaldesa de Gómez Palacio, Leticia Herrera Ale, los números arrojados por la elección, contundentes e irrefutables, no dejan un solo resquicio para reclamo alguno.

Lety no sólo logró un triunfo aplastante sobre el candidato del PAN-PRD Francisco León ‘Pancho León Jr.’, sino que sacó adelante las diputaciones de los candidatos de su partido con cabecera en Gómez Palacio. Los números también muestran que al final de cuentas no surtió efecto el ‘voto diferenciado’ que tanto se promovió. El número de votos para gobernador y para diputado en cada uno de los distritos, son muy similares.

Así que a la hora de hacer el balance final, que quienes tomaron las decisiones al interior del PRI para designar las candidaturas, que no volteen a ningún lado en busca de los culpables de la debacle priista, los responsables están adentro. Si quiere lo doy pistas nomás no ande de chismoso: uno sus iniciales son Jorge Herrera Caldera, y el otro sus iniciales son Manlio Fabio Beltrones.

Reconciliación
Sin  que ello signifique ‘borrón y cuenta nueva’ porque se habrá de revisar minuciosamente las condiciones en que se recibe la administración y si se encuentran irregularidades se actuará contra los responsables, el Gobernador electo duranguense, José Rosas Aispuro, en entrevista en el noticiero En Línea que se transmite a través de La Otra Radio, dijo que lo que sigue inmediatamente después de pasada la elección, es tender puentes de comunicación con todos los actores políticos del estado, para evitar que se queden abiertas heridas que impidan el crecimiento y desarrollo que se busca para Durango.

Confirmó que este mismo lunes habló ya con Esteban Villegas Villarreal y el (todavía) gobernador Jorge Herrera Caldera, de quienes reconoció su apertura para dialogar, siempre en la búsqueda y beneficio del Estado.

Durango ya decidió, la gente optó por la alternancia, y ahora corresponde a las próximas autoridades, responder a la confianza depositada en las urnas. Durango no puede seguirse rezagando, le urge ponerse al parejo del resto de las entidades vecinas, para dejar de ser el estado más pobre del norte, el ‘Chiapas del norte’. Esperemos resultados.

@JulianParraIba



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